Concierto-Homenaje a Enrique Blanco




Viernes 19 de abril de 2024. 20:15 H.

Auditorio del Conservatorio Profesional de Música de Salamanca

Calle Tahonas viejas, 5-7

En este quinto concierto del XX Ciclo de Músicas de los Siglos XX y XXI se rinde homenaje a nuestro excompañero Enrique Blanco, compositor y profesor de armonía del Conservatorio Profesional de Música de Salamanca durante largos años. En el presente curso nos ha abandonado su presencia, pero no su música. ... Y mi monumento el mar, obra para ensemble de cámara, que será estrenada por un grupo de profesores del conservatorio y de artistas invitados para la ocasión.

Junto a esta obra se interpretarán Veladuras, composición dedicada a Enrique Blanco por el compositor y profesor de armonía Miguel Villanueva Hering, Modelo de espacios curvados obra de Miguel Mateos, también profesor de armonía de nuestro conservatorio, siendo ambas obras estrenos absolutos compuestos expresamente para este concierto. El programa se completa con Bacanal de Román E. Álvarez Mayor, profesor de oboe e intérprete habitual del ciclo.


INTÉRPRETES

Antonio Blanco Castellano - flautas de pico [IV]
Juan de Ildefonso García - flauta travesera [I]
Alicia Garrudo Álamo - flauta travesera y flautín [II, III, IV]
Román Enrique Álvarez Mayor - oboe [I, II, III, IV]
Carmen Domínguez Antón - clarinete [I, II, III, IV]
Héctor Abella - clarinete bajo [II, III] y corno di bassetto [IV]
Rafael Gómez Cácerez - saxofón [II, III, IV]
Miguel Ángel García Cruz - trompa [III, IV]
Marta Ayuso Íñigo - arpa [IV]
Diana Domínguez Zurrón - violín [I]
Andrés Balaguer Gasch - violín [I, II, III, IV]
Daniel Lorenzo Cuesta - viola [I, II, III, IV]
Eva Sánchez Platero - violoncello [I, II, III, IV]
Ángel Nicolás Martín González - contrabajo [I, II, III, IV]
Francisco Rojo Bianchi - guitarra eléctrica [I]
Tita Fernández Cuesta - piano [I, II, III, IV]
Alejandro Sancho Pérez - percusión [I, II, III, IV]
Daniel San Pablo - batería [I]
Alfonso Sebastián Alegre - recitador [IV]
Raúl Ramos Blázquez - dirección [I, II, III, IV]


NOTAS AL PROGRAMA

[I.] ROMÁN E. ÁLVAREZ MAYOR: BACANAL (2019)

Esta es la primera pieza de Román Álvarez y debe su nombre a la agrupación a la que iba dedicada, Quilombo Bacano, de la que el propio Álvarez era miembro. Inspirada en el jazz de Snarky Puppy y en las composiciones de Ariel Brínguez, Bacanal combina elementos rítmicos y melódicos de la música caribeña y del jazz más contemporáneo.

Pueden diferenciarse dos secciones, precedidas por una introducción masiva y grandilocuente, que van separadas por una sección modal de solo improvisado, en las que el desarrollo del material nos acerca al minimalismo. Mientras que la primera es de carácter danzado, la segunda nos precipita al final sobre el ostinato rítmico del bajo.

[II.] MIGUEL VILLANUEVA HERING: VELADURAS (2023)*

Veladuras es una pieza para conjunto instrumental que basa su desarrollo en la constante transformación tímbrica. El título hace referencia a una técnica pictórica que superpone finas capas de pintura con las que va matizándose el tono y la atmósfera general del cuadro. La pieza, en un solo movimiento continuo, pone en juego distintas texturas y colores instrumentales que actúan entre sí por superposición y alternancia, e intenta mantener una direccionalidad única a lo largo de todo su desarrollo.

La obra está escrita para el ensemble de profesores del Conservatorio Profesional «Tahonas viejas, Músicas nuevas», que dirige Raúl Ramos. Está dedicada a mi amigo y excompañero Enrique Blanco, de quien espero con curiosidad todo lo que su creatividad produzca en sus distintos campos de interés, ahora que dispone de nuevos espacios y nuevos ritmos.

[III.] MIGUEL MATEOS PÉREZ: MODELO DE ESPACIOS CURVADOS (2023)*

Modelo de Espacios Curvados es una obra que trata de describir una evolución no lineal de los materiales utilizados en la misma. Durante el transcurso de ella se enfrentarán materiales melódicos contra materiales percusivos, que producirán cambios rítmicos y evolucionarán hasta dar forma finalmente a todo el conjunto.

Por otra parte, la pieza representa una alegoría de las fases de entrenamiento y validación de un modelo de IA, por lo que los eventos musicales se irán sucediendo con una jerarquía y una precisión determinadas.

[IV.] ENRIQUE BLANCO: …Y MI MONUMENTO EL MAR (2023)*

No seríamos quienes somos sin aquellos que pudiéramos haber sido. Quizá por eso me fascina el concepto que llamo trasmundo, el sitio o sitios en que los distintos ingredientes que conforman nuestra personalidad se conforman en otro u otros guisos. Y quizá por eso mi interés, más que en lo primitivo, en lo primigenio, en lo que aún no se ha amoldado a una cultura que bien podría haber sido otra. Aunque normalmente indago sobre la mitología y, dentro de ella, en los parentescos entre leyendas, esta vez mi punto de partida ha sido la poesía primitiva.

Primitiva es una palabra que quizá carece de sentido exacto. Es posible que la sacerdotisa sumeria que llama a gritos a su lecho a su amado provenga de generaciones y generaciones de esa libertad para la mujer. La creo pariente de la bailarina egipcia que invita a que nos fijemos en cómo el lino mojado se ciñe a su figura (nada cuesta imaginar la silueta que más guste a cada uno). Y estas afinidades entre poemas de toda nuestra geografía e historia me parece que plasman la arcilla a la que las distintas sociedades han dado nuestra forma.

Los arqueólogos no son, ni tienen por qué ser, poetas. Por lo mismo sus interpretaciones de lenguas que ya no se hablan tienden a la precisión más que al vuelo lírico. He querido usar pues el concepto de imitación de Robert Lowell, que consiste en subsumirme en un poema hasta creer aprehenderlo y entonces escribirlo en mi idioma. Mi originalidad, si es que lo es, es la de no usar un único poema, sino varios de diferentes culturas y épocas. Sospecho que no da un resultado más falso que otras aproximaciones.

En lo musical el poliestilismo ha sido necesario, inevitable. He empleado sobre todo a un instrumentista al que he denominado griot como intérprete de instrumentos no pertenecientes a la tradición occidental ni a la afinación temperada. Sus flautas son quizá la voz de otros de nuestros posibles yoes. Agradezco infinitamente la fortuna de contar con el enorme experto Antonio Blanco para representar a este juglar itinerante. Os presento, pues, tres movimientos de lo que es en realidad una work in progress. Quizá alguna vez tenga ocasión de reescribirla completa.

Entre tanto, os recuerdo que el esplendor de la noche ha disipado las tinieblas.


* Estrenos absolutos

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